Cómo hacer envíos cuando empezás a vender online

Anabel Gonzaléz5 min de lectura

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Cómo hacer envíos cuando empezás a vender online

Una de las dudas más frecuentes al empezar a vender por internet es cómo entregar los productos.

En un local físico, la compra termina cuando el cliente se lleva el artículo.

En una venta online, todavía queda una parte importante: preparar el pedido, elegir el transporte, calcular el costo y asegurarse de que llegue correctamente.

Esta etapa puede parecer complicada, especialmente si nunca hiciste envíos.

Sin embargo, no necesitás comenzar entregando en todo el país ni implementar una logística compleja desde el primer día.

Podés empezar con un sistema sencillo, aprender con los primeros pedidos y ampliar las opciones a medida que crecen las ventas.

¿Qué necesitás definir antes de ofrecer envíos?

Antes de publicar que enviás a cualquier lugar, conviene responder algunas preguntas.

¿A qué zonas querés vender?

Podés comenzar con:

  • Retiro en el local.
  • Entrega dentro de tu barrio.
  • Envíos dentro de la ciudad.
  • Localidades cercanas.
  • Toda la provincia.
  • Envíos nacionales.

No es obligatorio ofrecer todas las alternativas.

Si recién empezás, puede ser más fácil trabajar primero con una zona que conocés.

¿Qué tipo de productos vendés?

El producto determina gran parte de la logística.

No es lo mismo enviar:

  • Una remera.
  • Un par de zapatillas.
  • Un perfume.
  • Una taza.
  • Un electrodoméstico.
  • Un mueble.

Tené en cuenta:

  • Peso.
  • Tamaño.
  • Fragilidad.
  • Valor.
  • Necesidad de refrigeración.
  • Restricciones del transportista.
  • Posibilidad de derrames.
  • Dificultad del embalaje.

¿Quién pagará el envío?

Existen distintas opciones:

  • El comprador paga el costo completo.
  • El comercio cubre una parte.
  • El envío es gratuito desde cierto monto.
  • El costo está incluido en el precio.
  • Se ofrece retiro sin cargo.

La elección depende del margen, el precio del producto y la estrategia comercial.

Formas de entregar una venta online

Retiro en el local

Es una de las opciones más simples para los comercios físicos.

El cliente compra por internet y retira el pedido en el negocio.

Entre sus ventajas:

  • No requiere transporte.
  • No genera costo de envío.
  • Permite preparar el pedido con anticipación.
  • Puede atraer al cliente nuevamente al local.
  • Reduce el tiempo de atención.

Es importante aclarar:

  • Dirección.
  • Horarios.
  • Tiempo de preparación.
  • Qué debe presentar el comprador.
  • Cuánto tiempo se conserva el pedido.

Entrega propia

Podés realizar entregas con personal del negocio, vehículo propio o mensajería contratada.

Esta opción puede funcionar bien para zonas cercanas.

Conviene definir:

  • Radio de entrega.
  • Días.
  • Horarios.
  • Precio por zona.
  • Cantidad máxima de pedidos.
  • Tiempo estimado.

El riesgo aparece cuando cada entrega se coordina individualmente y no existe una ruta organizada.

Mensajería local

Las mensajerías suelen ser útiles para envíos dentro de una ciudad.

Pueden realizar entregas en el día o dentro de una franja horaria.

Antes de trabajar con una, consultá:

  • Precio.
  • Cobertura.
  • Tiempo de entrega.
  • Seguro.
  • Seguimiento.
  • Qué sucede si el cliente no está.
  • Cómo se gestiona una devolución.

Correo o transportista

Para llegar a otras localidades o provincias, podés trabajar con correos y empresas de logística.

El costo normalmente depende de:

  • Origen.
  • Destino.
  • Peso.
  • Dimensiones.
  • Tipo de servicio.
  • Entrega a domicilio o sucursal.
  • Seguro declarado.

Compará más que el precio.

También analizá la cobertura, los tiempos y la facilidad para despachar.

Cómo calcular el costo de envío

El costo puede variar según el transportista y el tipo de producto.

Generalmente se consideran:

  • Código postal de origen.
  • Código postal de destino.
  • Peso.
  • Largo.
  • Ancho.
  • Alto.
  • Valor declarado.
  • Modalidad de entrega.

Algunos transportistas calculan el costo según el peso físico.

Otros utilizan el peso volumétrico, que refleja el espacio ocupado por el paquete.

Esto significa que una caja grande y liviana puede costar más que un paquete pequeño y pesado.

¿Conviene ofrecer envío gratis?

El envío gratis puede incentivar compras, pero no significa que el envío no tenga costo.

El negocio debe absorberlo o incorporarlo dentro de los precios.

Podés ofrecerlo de distintas maneras:

  • A partir de un monto mínimo.
  • En determinadas zonas.
  • Durante una promoción.
  • En productos con mayor margen.
  • Para clientes recurrentes.
  • Solo mediante retiro.

Antes de ofrecerlo, calculá cuánto representa respecto del valor promedio de tus pedidos.

Si el envío cuesta casi lo mismo que el margen de la venta, la promoción puede no ser sostenible.

Cómo preparar un producto para el envío

El embalaje debe proteger el artículo durante el traslado.

Elegí una caja o envoltorio adecuado

El paquete no debería ser mucho más grande que el producto.

Demasiado espacio permite que el artículo se mueva y también puede aumentar el costo.

Protegé las partes frágiles

Podés utilizar:

  • Papel.
  • Cartón.
  • Separadores.
  • Plástico burbuja.
  • Espuma.
  • Relleno.
  • Sobres acolchados.

La protección debe adaptarse al producto.

Cerrá correctamente el paquete

Utilizá cinta resistente y verificá que no existan aperturas.

En productos líquidos, asegurá las tapas y agregá protección adicional.

Colocá correctamente la etiqueta

La etiqueta debe ser legible y quedar adherida sobre una superficie plana.

Evitá colocar cinta opaca sobre códigos que deben ser escaneados.

Probá el embalaje

Antes de despachar muchos pedidos, realizá pruebas.

Mové la caja, inclinála y verificá si el producto queda protegido.

También podés enviar un paquete de prueba a una persona conocida.

Qué información necesitás del comprador

Para realizar una entrega normalmente necesitás:

  • Nombre y apellido.
  • Documento, cuando corresponda.
  • Teléfono.
  • Correo electrónico.
  • Dirección.
  • Altura.
  • Piso y departamento.
  • Localidad.
  • Provincia.
  • Código postal.
  • Referencias.
  • Modalidad elegida.

Solicitar estos datos manualmente por WhatsApp puede generar errores.

Una tienda online puede pedirlos durante la compra y asociarlos directamente al pedido.

Cómo organizar los pedidos pendientes de envío

Cada pedido debería tener un estado visible.

Por ejemplo:

  1. Pedido recibido.
  2. Pago confirmado.
  3. En preparación.
  4. Listo para despachar.
  5. Despachado.
  6. Entregado.

Esta organización ayuda a evitar que un pedido quede olvidado.

También permite saber cuáles necesitan atención.

Seguimiento del envío

Cuando el transportista proporciona un código de seguimiento, compartilo con el cliente.

Esto reduce consultas como:

  • ¿Ya salió?
  • ¿Dónde está?
  • ¿Cuándo llega?
  • ¿Qué pasó con mi pedido?

También transmite mayor seguridad.

La comunicación debería indicar:

  • Empresa responsable.
  • Código.
  • Enlace de seguimiento.
  • Tiempo estimado.
  • Qué hacer si existe un problema.

Qué hacer si el cliente no está

Definí de antemano cómo se gestionarán los intentos fallidos.

El transportista puede:

  • Volver otro día.
  • Dejar el paquete en una sucursal.
  • Devolverlo al remitente.
  • Cobrar una nueva entrega.

Esta información debería estar incluida en las condiciones de envío.

Qué hacer si el producto llega dañado

Aunque el paquete esté bien preparado, pueden existir problemas.

Conviene establecer un procedimiento:

  1. Solicitar fotografías.
  2. Revisar el embalaje.
  3. Confirmar los datos del pedido.
  4. Consultar la cobertura del transportista.
  5. Definir cambio, reposición o devolución.
  6. Registrar el incidente.

No improvises cada caso desde cero.

Una política clara protege al cliente y al negocio.

Errores frecuentes al empezar a hacer envíos

Ofrecer envíos sin conocer el costo

Antes de prometer una entrega, calculá cuánto costará.

De lo contrario, podés terminar absorbiendo un importe que elimina el margen.

Usar cajas demasiado grandes

Además de proteger peor el producto, pueden aumentar el costo volumétrico.

No pesar los paquetes

El peso estimado puede ser diferente del real una vez agregado el embalaje.

Escribir la dirección manualmente

Esto aumenta la posibilidad de errores.

Es preferible utilizar los datos cargados directamente por el comprador.

No informar los tiempos

El cliente debería saber cuánto demora la preparación y cuánto puede tardar el transporte.

Despachar sin registrar el pedido

Cada envío debe estar asociado a una venta y a un cliente.

Depender de una única alternativa

Contar con más de una opción puede ser útil cuando un transportista no cubre una zona o tiene una demora.

Cómo empezar sin complicarte

Podés implementar los envíos por etapas.

Primera etapa

  • Retiro en el local.
  • Entregas cercanas.
  • Pocos productos seleccionados.

Segunda etapa

  • Mensajería local.
  • Tarifas por zona.
  • Seguimiento básico.

Tercera etapa

  • Envíos a otras provincias.
  • Integración con transportistas.
  • Reglas de envío gratis.
  • Automatización de etiquetas.

No necesitás resolver toda la logística antes de recibir el primer pedido.

Necesitás definir un sistema que puedas cumplir.

Orbitienda: pagos, pedidos y envíos en un mismo lugar

Hacer envíos se vuelve más difícil cuando la información está repartida entre mensajes, transferencias y anotaciones.

Con Orbitienda podés recibir el pedido con los productos seleccionados, el pago y los datos del comprador organizados en un mismo lugar.

También podés configurar las alternativas de entrega disponibles para que el cliente elija durante la compra.

En lugar de preguntar la dirección, calcular todo manualmente y buscar qué pidió cada persona, recibís una operación estructurada.

Vos seguís preparando y despachando el producto. Orbitienda se ocupa de ordenar la información necesaria para que cada envío empiece correctamente.

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